La Caldera Salta - Versión en español

La Caldera Salta

La Caldera es conocido como uno de los pocos pueblos que actualmente mantienen la arquitectura característica de comienzos del siglo XIX. Abundan las casas con enormes galerías, frondosos jardines y una gran variedad de árboles nativos. Rodeada por verdes cerros, se distingue por la presencia de una imponente imagen de Cristo, con una altura de 26 metros

La Caldera

Situada dentro del Valle de Lerma, a 22 km de distancia de la Capital salteña, La Caldera es un destino turístico que se diferencia del resto gracias a la belleza y atractivo que presenta un pueblo con características muy propias, distinguidas gracias a la permanencia de sus tradiciones a lo largo del tiempo, donde lo cotidiano toma un valor preponderante.

Gracias a su privilegiada ubicación en las orillas de la vistosa selva tucumano-oranense, La Caldera conjuga un clima único e irrepetible con una vegetación fuera de lo común, remarcada por la espesura del monte y el verde de los árboles que lo rodean.

Además, la presencia de un río que lleva su nombre dota a esta localidad de un atractivo particular, ampliando la enorme lista de actividades y excursiones posibles, convirtiendo a La Caldera en un lugar recreativo por excelencia.

Lugares para visitar

- Campo Alegre: es un embalse localizado a aproximadamente 4 km de La Caldera, por la ruta 9, con destino a Jujuy. Está ubicado en una zona de gran belleza, en la serranía Norte del Valle de Lerma.

- Cristo Redentor: situado en las cercanías de la localidad, en la meseta de la serranía Oeste del pueblo, el Cristo de 26 metros de altura se erige como una magnífica obra para apreciar y disfrutar.

- La Iglesia: con una arquitectura que remite a sus orígenes, en el siglo XVII, la iglesia se presenta como una hermosa alternativa para aquellos que disfrutan de la historia del pueblo.

De esta forma La Caldera se convierte en una opción obligada para aquellos que buscan alejarse de la ciudad y relajarse en un lugar donde las tradiciones y la cultura se mantienen intactas, sin que por esto se carezca de la más absoluta comodidad y confort.