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La capital boricua –como se denomina a los nativos- seduce hoy como lo hizo hace más de 500 años con los colonos. San Juan es el mayor núcleo urbano de la isla, la más pequeña de las Antillas Mayores La mixtura perfecta entre hermosas playas, infraestructura hotelera de nivel, casinos, y ritmos calientes como la rumba y la salsa, convierten a este destino en una panacea del placer en vacaciones. Como también la urbe se posiciona como importante centro de convenciones, quienes lleguen por razones laborales o de estudio hallarán un rico abanico de posibilidades para su esparcimiento. Como casi todas las ciudades importantes de Latinoamérica el pasado colonial dejó su sello marcado, el Viejo San Juan fue construido como un emplazamiento militar y su arquitectura es una de las más preciadas del Caribe. En la actualidad la ciudad puede dividirse claramente en el casco antiguo o el Viejo San Juan y El Condado. El primero atesora construcciones inigualables en la ciudad amurallada, de calles empedradas, de aspecto señorial y el característico color pastel en las fachadas con balcones y pintorescos patios, todas con varios siglos encima. Muchos de los lugares del área fueron construidos en el siglo XV. Caminar el sector es retrotraerse en el tiempo, es vivir el Caribe en un tiempo remoto. No olvide tomar algo sentado desde una plaza antigua y ver la vida de los habitantes, así conocerá más de la idiosincrasia local. Como la ciudad amurallada está ubicada en el extremo Oeste de la isla, el mar la abraza en 3 de sus puntos cardinales por tanto la brisa fresca siempre lo alcanzará. Este emplazamiento en sus comienzos fue defendido por dos fortalezas: El Morro y el Fuerte San Cristóbal, paradas obligadas de cualquier visitante.
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Lo que necesita saber sobre San Juan
La capital boricua –como se denomina a los nativos- seduce hoy como lo hizo hace más de 500 años con los colonos. San Juan es el mayor núcleo urbano de la isla, la más pequeña de las Antillas Mayores
La mixtura perfecta entre hermosas playas, infraestructura hotelera de nivel, casinos, y ritmos calientes como la rumba y la salsa, convierten a este destino en una panacea del placer en vacaciones. Como también la urbe se posiciona como importante centro de convenciones, quienes lleguen por razones laborales o de estudio hallarán un rico abanico de posibilidades para su esparcimiento.
Como casi todas las ciudades importantes de Latinoamérica el pasado colonial dejó su sello marcado, el Viejo San Juan fue construido como un emplazamiento militar y su arquitectura es una de las más preciadas del Caribe. En la actualidad la ciudad puede dividirse claramente en el casco antiguo o el Viejo San Juan y El Condado.
El primero atesora construcciones inigualables en la ciudad amurallada, de calles empedradas, de aspecto señorial y el característico color pastel en las fachadas con balcones y pintorescos patios, todas con varios siglos encima. Muchos de los lugares del área fueron construidos en el siglo XV.
Caminar el sector es retrotraerse en el tiempo, es vivir el Caribe en un tiempo remoto.
No olvide tomar algo sentado desde una plaza antigua y ver la vida de los habitantes, así conocerá más de la idiosincrasia local. Como la ciudad amurallada está ubicada en el extremo Oeste de la isla, el mar la abraza en 3 de sus puntos cardinales por tanto la brisa fresca siempre lo alcanzará. Este emplazamiento en sus comienzos fue defendido por dos fortalezas: El Morro y el Fuerte San Cristóbal, paradas obligadas de cualquier visitante.
Para que su viaje obtenga las mejores postales de esta bella ciudad no olvide pasar por el Parque de las Palomas, la Capilla del Cristo, el Palacio de Santa Catalina, llamado también la Fortaleza y la Casa Alcaldía. El Capitolio y la Catedral de San Juan, junto con la Casa Blanca que fuera casa del primer gobernador español de Puerto Rico, son otros tesoros.
El Condado en tanto, es la parte más moderna, la que deja el pasado en su lugar y se lanza al futuro. Los viajeros la encuentran parecida a Miami Beach quizá por la proliferación de restaurantes de moda, por la vida nocturna muy agitada en discotecas, pubs y nigthclubes. También una importante zona hotelera se levanta hacia este sector con importantes centros comerciales.
Miramar es una importante zona residencial situada al sur de la Laguna del Condado- sitio al que tiene que llegar por sus verdes y la atmósfera distendida- A Miramar llegarán quienes acudan por congresos, pero también es aconsejable recorrerla por los muelles con los que cuenta en el Puerto de San Juan.
Santurce, es un sitio con mucha historia, allí se encuentra el Museo de Arte de Puerto Rico y es uno de los barrios más antiguos, Hato Rey, dónde se criaba ganado en época colonial. Actualmente es considerado el centro financiero de la isla.
Río Piedras es otro barrio eminentemente residencial donde se encuentra la tradicional Plaza del Mercado.
En la ciudad otros puntos de interés deben agendarse entre ellos El Cañuelo, el Club Gallístico, el Jardín Botánico de San Juan y el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot.
Cualquier época del año es propicia para arribar a la isla, de junio a octubre -la primavera y el verano- se presentan muy calurosos pero seco, en cambio de diciembre a marzo las lluvias, en su mayoría tormentas pasajeras, generan mayor humedad en el ambiente. Pero como dicen por estos lados aquí es verano todo el año, por tanto disfrutará del sol y de las playas en todo momento.
Respecto a las arenas que tanto buscan los viajeros las playas más famosas por aquí son la del Parque de Océano de Puerto Rico, allí quienes aman los deportes acuáticos como surf o kitesurf, se deleitan con las aguas, mientras el resto disfruta del sol.
En la zona de Condado varias playas con servicios para el visitante como reposeras y sombrillas, bares y cantinas, se dan lugar a lo largo de toda la costa. Y si se aleja un poco nada más a lo largo de la avenida Ashford, encontrará nuevos paraísos con todos los condimentos que el Caribe asegura: aguas claras, arenas blancas y mucha diversión con música en vivo.
Otras muy buenas y anheladas por los surfistas las de Pine Beach Grove en Isla Verde y la llamada Isla Verde, También puede conocer las islas adyacentes, ellas son La Mona, Culebra, Vieques y los islotes El Monito, Caja de Muerto, Cayo Berbería y Desecheo.
En Puerto Rico y en San Juan específicamente la música acompaña los días y las noches, la música se lleva en la sangre dicen los habitantes. Los indígenas Tainos dejaron su herencia en los ritmos locales que se mixturaron con los de España, África y en el último siglo con las modas de Estados Unidos. Por tanto no hay un solo género, hay varios que se escuchan y proliferan en las calles y en los locales bailables. Siendo el seis, la salsa, la bomba, la plena y la danza lo más típicos.
La capital de Puerto Rico es la esencia y el resumen de la isla, quien la visita conocerá lo mejor del Caribe llevándose consigo recuerdos inolvidables.
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